Xàtiva, Játiva, es conocida por se la cuna de los Borja, los Borgia cuando se italianizó su apellido, dos de ellos llegarían al Papado. De su rico patrimonio cultural, el segundo más importante de la comunidad valenciana, es su imponente fortaleza de 1 kilómetro de longitud y situada a más de 300 metros sobre el nivel del mar. Desde el Castell se vislumbra una ciudad, que abajo, nos muestra su cara de las mil fuentes y un casco antiguo con siete monumentos nacionales. Situada en la Vía Augusta o Heraclea, era un lugar estratégico de comunicación entre Roma y Cartagena o Cádiz.
Su ubicación geográfica y topográfica le permitía controlar esta vía romana que cruzaba los Pirineos y bajaba por la costa mediterránea. Testigo de las campañas militares de Aníbal, Scipión y Sertorio, fue en la época romana cuando adquirió su configuración actual. En 1171 los almohades se apoderaron del castillo, alcanzando su esplendor en la Edad Media, donde los reyes de la Corona de Aragón invirtieron en mantenimiento y conservación. Más tarde fue prisión de estado de ese reino y es en esa época cuando aparecen los Borgia.
Con dos hijos ilustres como los Borja, la ciudad no podía menos que dedicar una ruta turística a esta familia, y lugares que marcaron su infancia y adolescencia. Una de las iglesias más importantes es la de San Francesc, de estilo gótico de reconquista, está situada en la calle Montcada. En su interior se enterraba a los nobles de la ciudad, como Catalina de Borja, hermana de Calixto III; Rodrigo de Borja y Sibila Escrivà, abuelos de Alejandro VI y otros parientes. Ninguno de sus restos está ya en la cripta, porque tras la autorización del papa Pablo II fueron trasladados a la Seo en 1470.
Cerca encontramos la colegiata basílica de Santa María, más conocida como La Seo, un templo catedralicio de tres naves, crucero y deambulatorio, que comenzó a construirse a finales del siglo XVI. Resalta el estilo manierista del edificio, especialmente en el ábside y en las capillas y en su interior destaca el altar del Nazareno, el crucero sur y el altar mayor. Del exterior vale la pena admirar la Porta del Escalons o fachada norte. En el museo colegial se exhiben numerosas piezas relacionadas con los borja, como el cáliz de Calixto III, la Custodia mayor del Corpus, de Alejandro VI y el retablo de Santa Ana o de Calixto III.
Xàtiva dispone desde la época islámica de canales de agua potable. Con la construcción del canal de Agua Santa, que complementa al antiguo canal de Bellús, la distribución y compra-venta del agua en el núcleo urbano fueron reguladas desde hace siglos y ya en el s. XVII había más de novecientos caños de agua. La “ciudad de las mil fuentes”, también tiene una ruta específica. De todas ellas destaca la Fuente de la Trinidad, construida en el s. XVI, cuando Calixto III era solo un niño y es la más antigua de la ciudad y una de las pocas fuentes de estilo gótico que quedan en España. La abundancia de agua y lino, facilitaron que esta ciudad construyera la primera fábrica de papel de Europa. El primer molino papelero de Xàtiva del que hay constancia es del año 1056. Su calidad maravilló a intelectuales como Al-Idrisi, geógrafo árabe del siglo XII.
Una de sus calles más conocidas fuera de la ciudad es el carrer blanc, especialmente desde que el cantautor setabense, Raimon la nombrara en una canción. El autor de temas tan emblemáticas como “Al vent” o “Jo vinc d’un silenci”, acaba de poner estos días fin a su trayectoria musical, con una serie de recitales en el Palau de la Música Catalana, que han sido el broche de oro a sus 50 años sobre los escenarios.
Esa rica tradición histórica y cultural se recoge en los dos museos de la ciudad. El museo municipal se instaló en 1918 en l’Almodí Renacentista, y posteriormente se trasladó a su ubicación actual en la Casa de l’Ensenyança de 1758 destinada a la instrucción y educación de niñas pobres. El alcalde de Xàtiva nos descubre algunos secretos de los dos museos de la ciudad.
Dicen que Xàtiva es una joya por descubrir en la comunidad valenciana. Por ella transita el camino de Santiago, la vía Augusta y la ruta del Cid. Hoy en día es mucho más fácil acceder a ella que en aquellas épocas. Está a poco más de 30 minutos en tren de Valencia y a unos 40 kilómetros de las playas de Gandía, Denia, Altea, Calpe, por lo que se puede destinar un día o un fin de semana a relajarse y encontrar sorpresas en cada esquina, plaza y calles de esta ciudad llena de historia.
En Junio, la ciudad celebrará la recreación histórica dels Socarrats, el sábado 17, y el domingo 18, le toca el turno al Corpus, que junto a las Fallas es una de sus fiestas grandes de la ciudad. Els Socarrats, recuerda como la ciudad perdió sus derechos históricos tras ponerse en contra del primer Borbón. Durante la Guerra de Sucesión, Xàtiva apoyó al Archiduque Carlos de Austria. Muchos de sus soldados se escondieron de Felipe V en el municipio, utilizándolo como plaza fuerte de resistencia. Debido a esto, el rey ordenó incendiar y saquear la localidad, expulsó a los setabenses, los campos fueron sembrados con sal para condenarles a la eterna pobreza y cambió su nombre por Colonia Nueva de San Phelipe. Ese hecho histórico se recoge en uno de los museos de la ciudad, donde hay una imagen del monarca boca abajo, como señal de protesta, que se ha convertido en uno de los atractivos de la pinacoteca local.
Destaca también el certamen musical “Nits al castell”, que en su vigésima edición contará con la actuación de cantantes como Manel (día 1), Estrella Morente (8), Iván Ferreiro (15) y Silvia Pérez Cruz (22).
Un buen momento para visitar Xàtiva es La Fira d’agost del 15 al 20 de agosto que se desde 1250 se celebra de forma ininterrumpida, lo que la convierte en la feria más antigua de la comunidad valenciana. Se incluyen actuaciones musicales, teatrales y actividades callejeras. Otro momento especial para la ciudad son las Fallas, donde se plantan unos 40 monumentos, el segundo municipio con más fallas después de la capital del Turia. Si queréis más información, la encontraréis xativaturismo.com y en las redes sociales.